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domingo 27 de agosto de 2017

La economía, en el punto más crítico del despegue

Esta frase fue dicha en la reunión anual del Council of the Americas realizada en Buenos Aires. Fue la voz del establishment nacional

"La economía es como un avión que despega, y el despegue es el momento más crítico de un vuelo. Si crece, el modelo cierra. Si no, como nos estamos endeudando parcialmente, uno tiene que bajar el déficit para que el endeudamiento vaya convergiendo a un nivel apropiado del producto bruto; si no, te pasa lo que en la década del '90". La frase corresponde a un empresario de primera línea nacional, y fue pronunciada en la reunión anual del Council of the Americas en Argentina.

Es que, si bien tardaron en aparecer, finalmente los "brotes verdes" se extendieron a buena parte de la actividad económica en los indicadores oficiales de junio, donde sobresalieron las subas de la construcción (17%) y de la industria (6,6%), que un mes antes había cortado una racha de 15 meses de caídas.

Estos datos, más las estimaciones privadas de un repunte del PBI en el segundo semestre a un ritmo de 2,6/2,8% interanual -que podría ser algo más alto en la segunda mitad del año- , hicieron que en la Rosada volvieran a hablar de la economía.

Hasta el propio Macri admite que la reactivación no llegó a todos los sectores. Es heterogénea. De hecho, es muy bajo su impacto sobre la creación de empleos asalariados en lo privado, salvo la construcción, donde supera en 8,1% al índice de hace un año. Pero resulta obvio que para el oficialismo es preferible explicar las subas de actividad antes que las de la inflación o del dólar; aunque por lo general no muestra videos sino fotos que hacen perder perspectiva. No debería extrañar que la reactivación no se sienta aún en la "calle". Los especialistas advierten que sólo se hace evidente cuando los indicadores alcanzan el nivel previo al inicio de la recesión.

Euforia empresaria
El seminario "Argentina: perspectivas económicas y políticas", realizado el viernes pasado y organizado junto al Council of Americas, fue el primer gran evento empresario del segundo semestre y testigo de los nuevos vientos post PASO. Por los pasillos todos celebraban el triunfo electoral de Cambiemos y minimizaban el resultado de Cristina Kirchner en CABA. "Es sólo una anécdota. Lo importante es lo que ocurrió a nivel nacional", coincidían hombres y mujeres más influyentes del establishment local.

Allí también apareció otra conclusión interesante: el debate sobre shock o gradualismo parece haber terminado. No sólo en el Gobierno sino también entre los empresarios, que lo asocian ahora con una acertada decisión de gobernabilidad. "Evidentemente el resultado de las elecciones da un crecimiento extraordinario del Gobierno. Quiere decir que en los dos últimos años han trabajado muy bien.

Algunos lo dicen demasiado rápido, otros, demasiado despacio. No me sorprendió", dijo Cristiano Rattazzi, presidente de FCA.

"La economía es como un avión que despega, el punto más crítico en un vuelo. Si crece, el modelo cierra. Si no, como nos estamos endeudando parcialmente, uno tiene que bajar el déficit para que el endeudamiento vaya convergiendo a un nivel apropiado del producto bruto; si no, te pasa lo de la década del '90", graficó Eduardo Costantini, creador de Nordelta y presidente de Consultatio.

La agenda que piden los empresarios está en línea con la que presentaron algunos de los principales ministros, como Nicolás Dujovne, titular de Hacienda, que confirmó que enviará la reforma tributaria al Congreso antes de fin de año. La apuesta fue clara: el Gobierno relanzó su modelo económico. Ahora con un discurso más cohesionado que en los inicios y con una apuesta clara para los próximos meses: atraer, con un escenario previsible, más inversiones a la economía real.

Después de octubre se podrá priorizar la agenda con una reforma laboral que te permita insertarte mejor en el mundo y una reforma tributaria que genere más competitividad.

Así como el Gobierno se empeñó en difundir buenos datos de la economía, no debería omitirse la publicación de la información nada alentadora relacionada con la situación fiscal y el acelerado endeudamiento. Es como la cizaña entre los brotes verdes. Macri en persona debería exponer estos datos y demostrar claramente que son consecuencia de la herencia recibida. Esta explicación se ubica en el terreno de la aritmética elemental, no en el de la ideología.

No hace falta más que sentido común para entender que si no se corrigen el gasto excesivo y el déficit, la suba de la deuda repetiría una crisis tan dañina como la que los argentinos recuerdan a la perfección.
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