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jueves 05 de octubre de 2017

Kazuo Ishiguro, un escritor accidental, discreto y talentoso

Nada parecía predestinar al autor de siete novelas, traducidas a numerosos idiomas, a convertirse en un maestro de las letras inglesas, a las que llegó por azar.

Su idioma materno era el japonés, pero domina como pocos el de Shakespeare. Kazuo Ishiguro llegó casi por casualidad a la literatura, con la que obtuvo el Nobel, como el año pasado lo hiciera su "héroe" Bob Dylan.

Nada parecía predestinar al autor de siete novelas, traducidas a numerosos idiomas, a convertirse en un maestro de las letras inglesas, a las que llegó por azar.

Nacido en 1954 en Japón, en Nagasaki, ciudad devastada por una bomba atómica lanzada por Estados Unidos en 1945, Kazuo Ishiguro llegó a Inglaterra a los 5 años, cuando su padre, oceanógrafo, había sido contratado para trabajar temporalmente.

Pero Kazuo no regresó al Oriente, y se casó con una escocesa con la que tuvo una hija.

Este extrabajador social de 62 años afirma que la literatura llegó por azar a su vida, tras realizar un curso de escritura creativa en la universidad de East Anglia (en Norwich, este de Inglaterra).

"Esto puede sonar como algo muy aburrido, pero (la escritura) no era necesariamente lo que quería hacer", había confiado al Financial Times en 1995.

Graduado en Filosofía y Literatura en la universidad de Kent, él soñaba más bien con convertirse en un cantante pop (con letras poéticas) como Bob Dylan. "Incluso, toqué la guitarra en los pasillos del metro parisino en 1975", comentó al suplemento literario del diario Le Figaro, en 2001.

Con chaqueta de pana

En 2015, confesaba al diario The Guardian: "yo me veía como una especie de músico, pero llegó un momento en que me dije: en efecto, no soy yo. Yo soy mucho menos glamuroso. Soy de ese tipo de personas que visten chaqueta de pana con coderas".

Letrista de la cantante de jazz Stacey Kent, sin embargo, nunca le dio la espalda a la música.

Ishiguro publicó su primer libro, "Pálida luz sobre las colinas", en 1982. El último apareció en 2015, "El gigante enterrado".

Su obra refleja su doble cultura, aunque él se reivindica como un autor occidental. Su obra está marcada por temas como la memoria, el tiempo y la ilusión. Es más, le irrita que algunos de sus libros, entre los cuales los dos primeros recreados en Japón, hayan sido percibidos más como reconstrucciones históricas que como ficciones universales.

"Ha revelado, en novelas de una poderosa fuerza emocional, el abismo que hay bajo nuestro ilusorio sentimiento de confort en el mundo", comentó la secretaria vitalicia de la Academia Sueca, Sara Danius, en el momento del solemne anuncio del Nobel. "Si mezclamos a Jane Austen con Kafka, obtenemos a Kazuo Ishiguro", señaló.
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Fuente: Noticias Argentinas

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