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domingo 11 de septiembre de 2016

Hacia un nuevo mercado de capitales

El mercado de capitales debe ser uno de los lugares que encierra la mayor mitología. No sólo el cine, sino diversas historias lo muestran como ese lugar especulativo donde todo es timba y engaños. Pero la verdad es que no es más que un simple intermediario entre inversores y empresas necesitadas de financiamiento para impulsar nuevos proyectos e inversiones, en la mayoría de las ocasiones en el sector real.

Obviamente que existen especuladores que buscan sacar rendimientos extraordinarios invirtiendo en acciones o títulos, pero al fin al cabo estos existen en todas las inversiones. Cuando se compra un inmueble como inversión apostamos a la revalorización del mismo, hasta cuando hacemos una colocación a plazo fijo apostamos a sacar una rentabilidad por la inmovilización de esos flujos. Cambia el potencial de rendimiento y cambia el riesgo asumido, lógicamente.

Uno de los factores que diferencia al mercado de capitales del resto de las inversiones es justamente su transparencia: el mercado valúa a los activos todos los días, y por ende deja al desnudo los movimientos de precios que se generan en los precio ante cada suceso. Si uno es dueño de una empresa que no cotiza en la bolsa, el precio de estas acciones también sube y baja ante cada noticia que se conoce. La diferencia es que no vemos su precio reflejado en un mercado todos los días, con suerte si muchos valúan las acciones de sus empresas una vez al año. Pero al final del día tener acciones de nuestra empresa no es distinto de tener acciones de empresas como YPF o Tenaris que se pueden comprar en el mercado de valores.

Realizada esta introducción, es muy importante desmitificar al mercado y darle su lugar: es el principal medio para financiar grandes proyectos de inversión en las principales economías del mundo, y para conseguir financiamiento de largo plazo. En este contexto el nuevo gobierno planea enviar un nuevo proyecto de reforma del mercado de capitales a la legislatura. En esta oportunidad será muy importante que este nuevo proyecto de ley apunte a generar un mercado transparente, con mayor profundidad, liquidez, simplicidad, eficiencia y que sea simple. De esta forma podremos estar poniendo en marcha un nuevo motor para impulsar a la economía.

Otra de las claves será la educación. Es importante comunicar a los distintos actores de la economía que significa estar en el mercado, cómo hacerlo y los grandes beneficios que puede generar. No hay mercado sin participantes, tanto del lado de la oferta como del lado de la demanda. Es importante que los costos transaccionales sean mínimos para que las empresas puedan acceder a descontar cheques de pago diferido, pagarés, colocar obligaciones negociables, y hasta emitir o colocar sus acciones a nuevos inversores en cualquier parte del mundo sin fronteras. Para estos últimos es clave generar nuevas alternativas para canalizar sus ahorros intentando disminuir el riesgo y ofreciendo transparencia y seguridad.

Pero lo más importante, como para activar todas las necesarias inversiones en el país, es sin dudas brindar confianza. La confianza y el respeto de las reglas de juego son las claves para que vuelvan los inversores a Argentina. Si a esto último le sumamos previsibilidad, lograremos mejores condiciones adicionalmente. Así al final del camino tendremos a disposición el elemento clave para motorizar el desarrollo del país.
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