A Fondo - Stamateas Stamateas
domingo 12 de febrero de 2017

El verdadero liderazgo


Bernardo Stamateas
bernardoresponde@gmail.com

Sólo quien tiene una autoestima sana puede ser de influencia positiva para los demás. El liderazgo consiste precisamente en la habilidad de influenciar. Todos los seres humanos tenemos cierta influencia sobre las personas que nos rodean.

Ser líder no es tener poder, como algunos creen, sino servir a otros. Y cuanto más grande es su liderazgo, más responsabilidad tiene la persona. Pero muchos, a pesar de que lo desean, nunca consiguen ser líderes.

Estas son tres de las principales razones:
1) Porque equiparan ser líder con dar órdenes. Entonces en la primera oportunidad que tienen de estar por encima de otros, aprovechan para maltratar a quienes están a su cargo. Alguien que tiene esta actitud ya está descalificado para el liderazgo, pues la gente nunca lo aceptará.

2) Porque se llenan de orgullo. En Argentina decimos: "Se la creyó". Todos conocemos a alguien que era encantador con la gente... Hasta que ganó dinero o consiguió un puesto importante. Estar lleno de orgullo implica dejar de ser enseñable y creer que "ya lo sé todo".

3) Porque tienen "delirios persecutorios". Tienen la creencia de que todo el mundo les quiere "quitar" lo que es suyo. Por lo general, ese temor se convierte en una profecía autocumplida y acaban por perderlo todo.

El verdadero líder es una persona que tiene estrategias. Una estrategia es una acción premeditada que nos allana el camino y nos permite alcanzar un objetivo.

Es aquello que se logrará a continuación y se planifica inteligentemente. El verdadero líder desarrolla una mentalidad estratega. Esto quiere decir que no se mueve sin antes haber planeado sus pasos para llegar a la meta.

Estas son algunas de las cuestiones que le haría muy bien al líder tener en cuenta:
–Saber en qué lugar colocará la presión. Cuanto más lo presionen, más fortaleza interior tendrá. Cuanto más lo ataquen y sepa cómo enfrentarlo de manera sana, más carácter maduro desarrollará.

–Saber que allí donde le fue mal, tendrá otra oportunidad. Es fundamental armar estrategias para avanzar, pero no basta con eso. Si no hay entusiasmo, perseverancia y compromiso, nunca verá sus sueños cumplidos.

–Saber que todo lo que practique a solas después podrá demostrarlo en público. El líder que tiene integridad cuando está a solas, sin duda la tendrá cuando esté en compañía de otros; lo mismo aplica para cualquier rasgo negativo.

–Saber que los niveles de liderazgo son tres: Al lado de la gente, aquí muestra interés y cuidado hacia el otro; delante de la gente, aquí es iniciador de cosas que los demás luego seguirán; arriba de la gente, aquí hay dirección de grandes grupos y proyectos.

Por otro lado, dos de los principales rasgos de un líder de excelencia, según el experto en liderazgo Myles Monroe son:

El propósito
El líder debe tener una visión clara de aquello que pretende lograr. Se trata de saber para qué está en esta tierra, para qué nació. Tal conocimiento hace que no sienta la necesidad de competir, pues es consciente de que su tarea es única y nadie más que él o ella puede cumplirla.

La pasión
El líder necesita desarrollar pasión. Es decir, amor por lo que hace, el cual lo hará enfocarse solo en la meta. Sobre todo en tiempos de dificultad. La pasión es una fuerza que nos hace levantar de la cama por la mañana con alegría y nos brinda dominio propio para dedicarnos a hacer lo que tenemos que hacer sin distracciones.

El verdadero líder, aquel que tiene propósito y pasión, genera la confianza suficiente en los demás como para que lo sigan de manera natural. Un verdadero privilegio.
Fuente:

Dejanos tu comentario

Más Leídas