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domingo 06 de noviembre de 2016

El Pantanal, la mayor planicie inundada del mundo

Considerada la tercera reserva ambiental del mundo, sus hermosos parajes abrigan uno de los más ricos ecosistemas encontrados hasta hoy

La región brasileña de Pantanal, declarada Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco y considerada como la mayor planicie inundada del planeta, es un sitio privilegiado que durante todo el año atrae a miles de turistas de todas partes del mundo, por sus paisajes y su biodiversidad.

Su área de 230.000km2 y abarca 12 municipios de los estados de Mato Grosso y Mato Grosso do Sul, limitada al norte por las sierras dos Paracis, Azul y do Roncador; al este, la Sierra de Maracaju; al sur, la Sierra da Bodoquena; y al oeste, los pantanos de Paraguay y Bolivia.

Considerada la tercera reserva ambiental del mundo, sus hermosos parajes abrigan uno de los más ricos ecosistemas encontrados hasta hoy, con florestas periódicamente inundadas y la mayor concentración de fauna del neotrópico, incluyendo varias especies amenazadas de extinción -mamíferos, reptiles y peces-, además de servir como hábitat de aves nativas y provenientes de otras áreas de América.

Esta abundancia de animales lo hace uno de los lugares más propicios de Brasil para observación de flora y fauna, y para la práctica de la pesca, permitida solamente entre marzo y octubre.

Espacios diferentes
Dividido en subregiones por su gran diversidad y características naturales propias de cada una, el lugar posee actividades y épocas ideales para visitarlo.

Uno de sus recorridos destacados es la Ruta Parque do Pantanal, que incluye 117 kilómetros en carretera de tierra y 87 puentes de madera, que unen Corumbá y Buraco das Piranhas.

Los paseos en automóvil permiten observar innumerables animales salvajes durante el trayecto, como yacarés, capibaras, araras, tuiuiús, carcarás, ciervos y sucuris, que están en torno de las ensenadas y de los canales que llevan el agua de los pantanos a los ríos.

Porto Manga, otra de las paradas atractivas, es el punto donde vehículos doble tracción atraviesan el río Miranda para disfrutar, del otro lado, de algunas posadas que ofrecen programas de pesca.

Por su extensión, varias ciudades se incluyen dentro de los atractivos turísticos, aportando la dosis indispensable de comodidad y comunicación a los viajeros.

Corumbá (lugar distante, en guaraní), a 435 kilómetros de la capital Campo Grande, es un puerto fluvial localizado sobre el río Paraguay en la frontera con Bolivia y una de las mayores ciudades de Mato Grosso do Sul.

Durante mucho tiempo se llegaba a ella casi que exclusivamente por el río Paraguay; hoy se puede hacerlo en automóvil, ómnibus, tren, avión y, obviamente, en barco.

Sus principales sitios para visita, recreación, turismo y diversión son la Casa de la Escultora la Iglesia Nossa Senhora da Candelaria, el Santuario María Auxiliadora, la Casa do Massa-Barro, Cacimba da Saúde, Casa del Artesano, Plaza de la República, Escalerita de la Quinze, Plaza de la Independencia, Fuerte Coimbra, Fuerte Junqueira y los edificios del puerto.

Aquidauana, uno de los portales de entrada del lado sur del Pantanal, es un auténtico paraíso poblado por exuberantes especies de fauna y flora que se extienden por una inmensa planicie formada por ensenadas, colinas, cordilleras, terrenos bajos y canales.

Localizada en la Sierra de Piraputanga, las atracciones más visitadas allí son el Museo de Arte del Pantanal Rubens Corrêa, el Parque ecológico de la Lagoa Comprida y Ponte Velha, espacios frecuentes para turistas de todo el mundo.

La localidad de Miranda, por su parte, es considerada como el Portal del Pantanal Sur ya que la gran planicie que se inunda comienza prácticamente dentro de la ciudad; desde la entrada misma, el turista encuentra una flora y fauna típica del pantano.

Miranda posee una infraestructura turística completa, compuesta por áreas de camping, hoteles y restaurantes, donde el encuentro de las aguas cristalinas del río Salobra con las turbias del río Miranda, es un atractivo visual imperdible.

Este paraíso tropical también ofrece a sus visitantes monumentos históricos como el de la Guerra del Paraguay, el puente del río Salobra, la vieja estación ferroviaria de Miranda, el centenario edificio de la Usina Azucarera Santo Antônio y un conjunto religioso conformado por la Iglesia Matriz Nossa Senhora do Carmo y la antigua residencia de los curas y monjas.

Uno de sus atractivos geográficos más importantes es el río São Lourenço, ubicado en el corazón del pantano, donde se destaca la pesca del dorado con cebo artificial, de julio a noviembre.

Asimismo, de octubre a abril, el río Paraguay, espina dorsal del Pantanal que recibe las aguas de los ríos Miranda, Aquidauana, Taquari y Cuiabá, hace surgir con sus inundaciones enormes lagos y ensenadas.

En toda la región existe gran diversidad de ofertas en hoteles, hostales y campings; sin embargo, no todas las áreas están abiertas para acampar pero existen haciendas y casas de campo en las que es posible dormir a la luz de las estrellas y disfrutar como un verdadero pantanero.

Otra alternativa para hospedarse son los barcos especialmente dispuestos para el descanso, que también ofrecen actividades de pesca.
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