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domingo 09 de abril de 2017

El desafío de vencer el temor de la gente

El plan oficial de 100 mil viviendas dará gran impulso a la construcción, luego de que 2015 y 2016 fueran los peores desde 2002

El Gobierno de Macri quiere ser recordado por ser el que recuperó el crédito hipotecario a largo plazo. El plan de 100.000 viviendas le dará un fuerte impulso al sector, luego de que 2015 y 2016 fueran los peores para la construcción desde el 2002.

Los créditos hipotecarios UVA son una de las medidas mejor recibidas y el Gobierno lo sabe. Por eso, lo utilizará fuertemente para conseguir la voluntad de los votantes de las clases media y baja que sueñan con la "casa propia" para las legislativas.

Sería una reedición del "voto cuota" utilizado en los `90 para seducir al electorado de menores recursos a partir del mayor acceso a la financiación de electrodomésticos.

Para darles empuje a los préstamos para la vivienda, el Gobierno involucró al Banco Nación, al Provincia de Buenos Aires y al Banco Ciudad. Lanzó una línea de créditos hipotecarios en pesos, a 30 años de plazo y ajustables por la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA), a una tasa real de interés inferior al 5% anual. Así, la oferta de créditos hipotecarios se complementa con el relanzamiento del Procrear, que también ajusta el capital a la par de la UVA.

Apunta a familias con ingresos equivalentes a un piso de dos salarios mínimos y un techo de cuatro salarios mínimos, es decir entre $16.000 y $32.000.

El mercado inmobiliario tendrá una nueva línea de créditos que ya despertó el interés de quienes buscan ser dueños de su propia vivienda. Así, los créditos hipotecarios UVA se suman con una particularidad: la cuota a pagar se ajusta por inflación.

¿De qué se trata? Los UVA buscan que el acceso al financiamiento para la compra de viviendas sea más accesible para quienes buscan llegar a su primer hogar. Es una unidad de cuenta que ajusta de acuerdo a la inflación.

La mejor noticia para el sector inmobiliario y de la construcción es que la gente está perdiendo el temor a sacar un crédito. El otorgamiento avanza lento por el stock residual de las unidades nuevas y en el mercado de los usados, que son los departamentos que se pueden escriturar, disfrutan de los beneficios de una demanda más activa.

Desde hace meses, los bancos están bajando las tasas -en los créditos UVA oscilan entre el 5 y el 7%- y los simuladores web están al rojo vivo. Hasta ahora, por medio de los créditos atados a las UVAs, los bancos privados prestaron $ 4.000 millones y hay $ 15.000 millones en vía de ser otorgados.
El nuevo Procrear y los recientes anuncios de las líneas a 30 años de plazo que ofrecerán el Nación, el Ciudad y el Provincia con cuotas de entre $4.600 y $6.000 aumentan el optimismo.

Las tasas del 3,5% más actualización por CER generarán cánones por debajo de las de un alquiler, adelantan en el mercado. Javier Ortiz Batalla, presidente del banco, dijo que "ahora los créditos hipotecarios son aún más accesibles, con cuotas que están por debajo del valor de un alquiler; prestar a 30 años en Argentina es una novedad después de muchos años y una realidad impensada para el país hasta hace unos meses".

Iván Kerr, presidente del Procrear, estimó una cuota de $2.500 para quienes saquen $1 millón a pagar en 30 años. "Antes de la incorporación del Nación la cuota promediaba los $4.500", detalló en el mano a mano, A estos datos claves se suma otro que tiene que ver con un cambio en el chip de quienes se presentan para calificar en los procesos de financiamiento. Ya no les temen a los ajustes.

"Los alquileres también aumentan. De hecho el último año tuvieron un incremento del 30% anual y si a esto le agregás la incertidumbre que genera la renovación cada dos años y los potenciales gastos en el caso de que la persona necesite mudarse, las nuevas líneas de financiación cierran por todos lados", concluye el sector.

El presidente del Nación, Javier González Fraga , afirmó que aspiran a colocar $ 20.000 millones en créditos ajustables por UVA, a 30 años de plazo, durante este año; justificó el temor de la población por la inflación de las últimas décadas y aseguró: "Queremos pasar de un país de inquilinos a uno de propietarios".

¿Cómo enfrentan el temor de la gente a un pico inflacionario o a que retorne una situación como la de la 1050?, le preguntaron. Es muy razonable esa preocupación porque en los últimos 80 años hubo varios picos inflacionarios. Por eso se prevé que si la inflación supera en 10 puntos la variación del CVS, se incrementa el plazo pero no la cuota. El problema de la 1050 era otro, porque los créditos estaban indexados por las tasas de interés, no por inflación.
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