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jueves 09 de febrero de 2017

Crearán un reservorio de genes de mandioca

Esta colección de germoplasma de mandioca permitirá tener todos los materiales a fin de evitar que se pierdan algunos por falta de uso pero con gran potencial para el futuro.

Técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) recolectan los genes disponibles en la región productiva de mandioca para crear el Banco de Germoplasma de esta hortaliza.

Son especialistas del INTA Cerro Azul, Misiones, quienes trabajan en la recolección y registro de todos los materiales disponibles en Corrientes, Chaco y Formosa, como así también alimentan el Banco de Germoplasma del INTA Castelar (Buenos Aires).

Esta colección de germoplasma de mandioca permitirá tener todos los materiales a fin de evitar que se pierdan algunos por falta de uso pero con gran potencial para el futuro. Misiones es la principal provincia productora de mandioca del país y por tratarse de una hortaliza de gran valor comercial, en la provincia alcanza las 25 mil hectáreas.

Considerada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés) como el alimento del futuro para erradicar el hambre del mundo, este cultivo propio del NEA cobra un nuevo impulso.

De hecho, investigadores del INTA Cerro Azul ya registraron en diciembre la primera variedad de mandioca argentina: Paraguaya CA que se caracteriza por su porte erecto, potencial de rendimiento y buen comportamiento frente a bacteriosis.

Martín Domínguez, especialista en mejoramiento genético de mandioca y coordinador del Módulo de evaluación de cultivares del Programa nacional de cultivos industriales del INTA, se refirió a la importancia que tiene este avance.

"Hoy, más que la variedad en sí misma, lo destacable es haber podido registrar el primer cultivar de mandioca debido a que en el Registro de Cultivares del Instituto Nacional de Semillas no había descriptores para inscribirlos", dijo.

Domínguez explicó que un descriptor recopila los rasgos fenotípicos –aquellos derivados de la relación entre el ambiente y el genotipo de las plantas– de cada cultivar perteneciente a una especie. "Con esto tenemos una base para avanzar en el desarrollo de materiales que contengan más almidón, mejor calidad culinaria y también sirvan para alimentación animal", señaló.

Explicó que "Paraguaya CA es un material protegido en la región, desde hace más de 30 años" y aseguró que "para inscribirla como cultivar necesitábamos caracterizar su comportamiento y evaluar su tolerancia y resistencia a las principales enfermedades".

La variedad registrada es de porte erecto, "una característica muy buscada por los productores debido a que facilita el manejo de los cosecheros en las plantaciones y mejora la tarea para la conservación", indicó el investigador del INTA. "Este cultivar tiene buen potencial para la industria debido a que puede permanecer hasta dos ciclos vegetativos bajo tierra", agregó.

Este trabajo fue realizado junto con Marcelo Labarta –de la Coordinación Nacional de Vinculación Tecnológica del INTA–, Matías Cusenier –‎analista de variedades del Instituto Nacional de Semillas (INASE)– y con Diego Guerrero y Rafael Feltan, integrantes del módulo de evaluación de cultivares.
Fuente: Noticias Argentinas

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