A Fondo A Fondo
domingo 27 de noviembre de 2016

¿Cómo sigue el fin del mundo?

Quien nos sigue ya debe estar cansado de escucharnos hablar de un concepto clave para nosotros, pero aquellos que da resultado vale la pena reiterarlo. Es el concepto de la ciclotimia de los mercados. Una montaña rusa de emociones donde pasamos de la euforia desmedida al pánico descontrolado, cuando el mundo en realidad no está ni para uno ni para el otro. Por ello es que post elecciones de Trump, cuando los titulares remarcaban que estábamos en presencia del fin del mundo, desde estas mismas líneas alertábamos sobre la importancia de estar atentos a las oportunidades que pudieran surgir por las bajas.

Como expresamos hace sólo dos semanas: como dice el gran inversor Warren Buffet, hay que ser codicioso cuando todos los demás son miedosos, y miedoso cuando todos los demás son codiciosos.

La realidad es que por ahora tenemos una bolsa norteamericana alcanzando niveles récords históricos. Mientras los emergentes sí sufrieron en el primer momento, pero muchos activos ya se encuentran en los elevados precios que ya disfrutaban antes de las elecciones.

Por ahora los inversores decidieron abonar al teorema de Baglini, aquel que enunciaba que el grado de responsabilidad de las propuestas de un partido o dirigente es directamente proporcional a sus posibilidad de acceder al poder. Es decir que cuánto más lejos uno está en los números de ganar, tiende a hacer propuestas más radicales. Mientras que al acercarse al poder tiende a moderarse en su pensamiento.

A modo de ejemplo recordamos al radical de extrema izquierda Alexis Tsipras, aquel que prometía sacar a Grecia de la Unión Europea, pero que al día siguiente de ganar se sentaba a negociar una nueva línea de salvataje.

Trump tenía claro quién era el núcleo duro de sus votantes y supo cómo atacarlos desde el discurso. Ahora resta ver cuántas de estas promesas se cumplen. Por ahora los inversores descartaron que las peores promesas se hagan realidad. Al momento lo más resonante es el anuncio de salirse de un acuerdo comercial al cual aún Estados Unidos no se había incorporado. Aunque al margen este último sigue siendo el tema que genera mayor temor. Lo que deberíamos seguir más de cerca es el temor a un mundo más cerrado, y en el peor de los casos a una guerra de monedas.

Dado este escenario, las reacciones generadas, y que esperamos que la volatilidad se mantenga a medida que se vayan conociendo nuevos anuncios de parte de Trump, puede ser momento para los inversores más agresivos de aprovechar oportunidades. En este sentido lo más interesante se encuentra en los bonos largos argentinos (incluso en algunos provinciales) y brasileros, y en algunos activos de renta variable en Brasil. Los bancos argentinos también pueden ser una alternativa interesante.

Por estas razones, y por movimientos interesantes que se empiezan a verse en el sector de real estate argentino, es un gran momento también para concentrarse en acciones asociadas al sector. Algunos representantes para mirar de cerca pueden ser Caputo (CAPU), Dycasa (DYCA), Holcim Argentina (JMIN), y Siderar (ERAR).

En el caso argentino, y en estos tiempos donde el foco de la discusión se centra en que nos pasamos el 2016 esperando la reactivación que nunca llegó, ahora todos miramos 2017. Y la gran pregunta parece ser, ¿llegará en 2017 la recuperación? La realidad es que si observamos a los grandes desarrolladores inmobiliarios, parece ser que se tomaron 2016 para planear y que se preparan para volcar fuertes inversiones en 2017. Una de las variables que seguían de cerca era el resultado del blanqueo, y todo parece indicar que los números sorprenderán a más de uno.

Siempre es bueno observar qué hacen los grandes grupos, que tienden a ser pioneros y que al mismo tiempo marcan tendencia. Y la respuesta es que esos grupos harán grandes desembolsos en el 2017.
Fuente:

Dejanos tu comentario

Más Leídas