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domingo 06 de noviembre de 2016

Cómo salir de la insatisfacción

Quiero un cambio por Bernardo Stamateas

Todos deseamos hacer las cosas lo mejor posible. Sin embargo, muchos caen en el perfeccionismo, el cual tiene como objetivo lograr metas inalcanzables. Y es la exigencia la que le produce al perfeccionista una continua insatisfacción.

Comparto ideas para ayudarnos a ser libres de la insatisfacción:
Aceptarme tal cual soy: fuimos creados como seres únicos y especiales. Solo cuando te hayas aceptado a vos mismo podrás empezar a trabajar para lograr un carácter equilibrado y armonioso. Esa es la base para perseguir la mejora continua, disfrutando lo que hacemos, sin cargas ni presiones autoimpuestas.

Continuar mi camino: la única manera de crecer y avanzar en la vida es moviéndonos. Seguí adelante, aunque algunas cosas no te salgan del todo bien. Date permiso para equivocarte. No es el fin del mundo, no necesitás castigarte ni torturarte por ello. Cuando vengan a tu mente pensamientos negativos que te quieran hacer recordar el pasado, deshacete de toda duda y no te detengas, porque queda mucho camino por recorrer.

Arriesgar para ganar: el perfeccionista considera que el error es su enemigo. Cree que nada le puede salir mal porque es perfecto. Por eso, rara vez se arriesga. Pero mantener todo igual no nos permite crecer. ¡Salí de la zona de confort! Fijate siempre metas realistas y plazos de tiempo que seas capaz de cumplir. Lo importante es alcanzar el propósito por el que vinimos a este mundo.

No alimentar pensamientos negativos: todo pensamiento negativo tiene como objetivo boicotear el éxito. Aprendé de tus equivocaciones, dejalas atrás y seguí adelante. Tenés el potencial y la capacidad para tomar tus propias decisiones y está permitido que cometas errores, de vez en cuando.

Liberarse de las expectativas de los demás: si acostumbrás decir: "tendría que", "sería mejor si", no lo digas más. No necesitamos estar sujetos a la opinión de los demás, ni buscar la aprobación de la gente. Tenemos que reconocer y valorar nuestras fortalezas y nuestras debilidades, porque somos seres humanos con limitaciones. Elegí tener una actitud positiva frente a la vida y ser feliz.

Perseverar: tenemos que mantenernos firmes en nuestros sueños, evitando mirar los detalles y con los ojos puestos en la meta. Los detalles solo distraen y demoran.

Respetarme y perdonarme a mí mismo: practicá el respeto y el perdón hacia vos mismo. Si no lo hacés con vos mismo, ¿cómo podrás hacerlo con otras personas? Nadie puede dar lo que no tiene. No está mal dedicarle tiempo a nuestros propios deseos y necesidades.

Reírme de mí mismo: el sentido del humor es un elemento fundamental para reducir el estrés de la exigencia. Además nos permite aceptar que no somos perfectos sin caer en la insatisfacción. El resultado es maravilloso, cuando logramos relajarnos, aceptarnos y amarnos tal cual somos. El sentido del humor colabora para tal fin.

Perseguir la excelencia, no la perfección: la excelencia es la habilidad de mejorarnos a nosotros mismos de manera continua. Para alcanzarla, necesitás estar abierto a los cambios, tener una mente flexible y lo suficientemente amplia para aceptar el fracaso.
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