A Fondo A Fondo
miércoles 19 de octubre de 2016

Chiavazza hace magia con su bolígrafo

Desde mañana, el reconocido artista expone una veintena de obras nuevas. Será desde las 20, en Mandrágora Galería, un nuevo espacio de arte en el centro

Un nuevo espacio de arte abrió en pleno centro mendocino y comenzará a funcionar oficialmente a partir de mañana. Se llama Mandrágora Galería y la primera exposición en alojarse allí será nada menos que del afamado artista plástico local Osvaldo Chiavazza. La inauguración es a las 20, en 25 de Mayo 780 de Ciudad, con entrada gratuita.

La exposición marcará, además de la apertura de esta nueva sala, la primera vez que Chiavazza expone en solitario en varios años. Lo hará con una veintena de dibujos hechos con bolígrafo y que no tienen nombre.

Este grupo de obras de arte ya estuvieron expuestas en Entre Ríos y captaron la atención del público.
"La armé de tal manera que pudiera trasladarla hasta allá y luego traerla de vuelta a Mendoza sin problemas. Tampoco quise vender ninguno de los dibujos para poder exponerlos todos juntos acá", dijo en diálogo con Escenario el plástico.

–¿Qué proponés en esta muestra que has decidido no bautizar con nombre alguno?
–Es una serie totalmente nueva, hecha toda con bolígrafo. Ya la presenté en Entre Ríos, en Concepción del Uruguay, en la galería Artemio Alisio. Son dibujos que viran hacia la ilustración, pero la temática es figurativa y menos abstracta que lo que suelo hacer. El abanico de imágenes va desde la mitología griega hasta personajes de películas. Le había puesto un nombre a la muestra, pero después preferí que no lleve ninguno porque es muy desestructurada. Además, un dibujo no tiene nada que ver con el otro y no quise agruparlos bajo un solo nombre.

–¿Es muy diferente trabajar con bolígrafo a hacerlo con óleos o acrílicos?
–Sí, porque esta serie empezó como un divertimento, en un momento en el que me estaba volcando más hacia la abstracción y hacia una obra más crítica y enigmática, a niveles visuales. Al mismo tiempo, empecé a hacer estos dibujos que me permitían abrir la cabeza y descansar un poco, como algo lúdico. El proceso se asemeja a lo que hace la gente cuando habla por teléfono y hace un garabato. Bueno, yo lo tomé como algo así al principio: como un escape entre la figuración y la abstracción, sin necesidad de meterme en lo intelectual de las otras creaciones que estaba haciendo.

–¿Tenías ganas de volver a exponer de forma individual?
–No me dan ganas de exponer todo el tiempo, esa es la verdad. Es una cuestión personal. Suelo exponer de forma individual cada cierta cantidad de años de manera que yo tenga algo diferente que mostrar. Me gusta que la gente note los cambios en mi trabajo. Ahora, por ejemplo, se dio esto de Entre Ríos porque yo quería promover una muestra fuera de Mendoza para que se empiece a conocer más mi obra.

–Estuviste trabajando en una enorme escultura para la Universidad Nacional de San Martín (Buenos Aires), ¿cómo quedó?
–Muy bien, estoy satisfecho. Después de tres años de ir, venir e instalarme un tiempo allá, la terminé. Me convocaron en 2010 para hacer una escultura de gran tamaño (siete metros de alto) con motivo de los 20 años de la Universidad y recién ahora pude instalarla. Es sobre la Pachamama. Para este proyecto también eligieron obras de 20 artistas, entre los que están Jorge Gamarra, Julio Le Parc y Hernán Dompé.
Fuente:

Dejanos tu comentario

Más Leídas