A Fondo A Fondo
domingo 09 de octubre de 2016

Blanco sobre negro

Recientemente venció el plazo para aquellos que quieren ingresar al blanqueo, y que para no hacer frente al pago del impuesto especial decidieron comprar un bono a 3 años con un cupón del 0% anual en dólares. Seguramente fueron pocos los que ingresaron (la emisión misma era de tan solo U$S3 mil millones), con lo cual los titulares que vendrán estarán relacionados con que el blanqueo ya es un fracaso.

Pero pongamos un poco de blanco sobre negro. La alternativa para el no pago del impuesto especial que venció, era sin dudas la menos atractiva de todas. Con lo cual no debería sorprendernos que atrajo poca adhesión. Por otro lado, del simple análisis de otros blanqueos en Argentina y el mundo, aproximadamente el 80% de la gente ingresa sobre la hora (cuando faltan alrededor de dos meses para que venza el plazo). En criollo, nadie quiere ser el primero en tirarse a la pileta. Algo que tiene sentido, ya que debemos reconocer que el Gobierno no demostró tener todo cocinado desde el primer momento. Ni con la ley, ni con las reglamentaciones, ni con las demoradas adhesiones de las provincias a la misma (un tema no menor). Sin ir más lejos, esta semana se conocieron nuevas aclaraciones por parte de AFIP.

Otro rumor que abunda es que indefectiblemente el Gobierno va a estirar los plazos. La verdad es que no contamos con información interna en este sentido, pero vale la penas analizarlo. El próximo vencimiento es el 31 de octubre para blanquear dinero en efectivo. Si consideramos que en el proyecto original el Gobierno ni siquiera contemplaba incluir el efectivo en el blanqueo, y que lo hizo por el lobby del sector financiero, es poco probable que esté dispuesto a mostrarse enérgico en este sentido. Sin dudas el foco siempre estuvo en dos activos: inmuebles y cuentas en el exterior.

¿Cuáles son los próximos vencimientos? El 31 de diciembre vence la alternativa del famoso bono mágico, y luego de esa fecha también se eleva la alícuota. El blanqueo termina el 31 de marzo de 2017. Los plazos a priori no parecen inadecuados. Y si a eso le sumamos que esos plazos fueron definidos por ley, y que de ser modificados deberían ser también por ley, para un Gobierno sin control del Congreso, que debe dar mucho para que le aprueben algo, y que viene haciendo demasiada prueba y error. Cuesta creer que vayan a ir por este camino. Pero nada es imposible, menos en Argentina.

Otro de los grandes enigmas es, ¿cuál es el número a partir del cual podemos decir que el blanqueo fue exitoso o que fue un fracaso? Imposible encontrar consenso en este tema. Muchos dicen que si se logra U$S80.000 millones es para celebrar con bombos y platillos. No faltará quien dirá "si hay U$S400.000 millones aproximadamente en el sector informal, sólo lograste un 20% de lo que estaba en negro".

Acá la clave será cuándo discutiremos las causas detrás de ese nivel de economía informal. Su padre y su madre son desconfianza y presión tributaria. Y la realidad es que la desconfianza sigue viva y que por la presión tributaria nada se ha hecho. Y lamentablemente cuando vemos el presupuesto 2017, es difícil creer en que algo se vaya a hacer por ese lado.

Otro de los grandes temas de este blanqueo es la mala información. Sin dudas la clave para que este blanqueo atraiga más adhesión que los miles anteriores es la persecución internacional a los capitales sin declarar en su país de origen, y los acuerdos de intercambio de información automática.
Ahora muchos creen que automáticamente los más de 100 países que firmaron el marco en la OCDE empezarán a intercambiar información entre todos, y esto no es así. La OCDE brinda un marco, pero los acuerdos de intercambio se deben firmar en forma bilateral entre los países. Una gran mano al Gobierno sin dudas se las dio el Secretario del Tesoro de Estados Unidos, cuando dijo que su país está dispuesto a avanzar en negociaciones con Argentina. Muchos ya pensaban en refugiarse en Estados Unidos, con lo que fue mucho más que una gran mano en ese sentido. Si esto después prospera o no, no lo sabemos, pero la señal es importante, y también muestra la renovada importancia estratégica de Argentina para Estados Unidos en la región. Por último, el principal incentivo para no apurarse es el tipo de cambio. ¿Qué significa esto? El valor de tipo de cambio sobre el que se calcula el impuesto a pagar es el de la fecha de preexistencia, es decir que para personas físicas el 22 de julio de 2016. Mientras que al momento del pago se toma el tipo de cambio vigente el día anterior al pago. Por ello al subir el tipo de cambio, disminuye en términos relativos el valor real de la alícuota a pagar. Si consideramos que el dólar futuro a diciembre de este año se ubica en torno a los $16. Sin dudas paga esperar. Más aún en inmuebles donde lo conveniente será esperar hasta marzo del 2017, para es fecha el dólar futuro se negocia en torno a $16,60.

Para cerrar, y en medio de tanta confusión, les regalo un consejo: cuando se sienten con su asesor no dejen de preguntarse cuál es el incentivo con el cual lo asesora. Y esto vale no sólo para este tema, sino en diversos temas, como en las inversiones. Siempre hay que preguntarse si los incentivos del asesor están alineados con los míos, o si sólo quiere cobrar una jugosa comisión por una transacción.
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