A Fondo A Fondo
domingo 20 de agosto de 2017

Ahora sí: ¿los empresarios sueltan el freno de mano?

Más allá de la paridad entre Cristina y Bullrich en Buenos Aires, parece haber llegado el momento de que apuesten a las inversiones

La posibilidad de que Cristina Fernández de Kirchner ganara por una diferencia de más de 7 puntos (según el encuestador Artemio López) puso un manto de dudas sobre la "reacción" económica que llegaría después de las elecciones.

Ahora bien: ¿los empresarios se animan a invertir? Todo parece indicar que sí. El triunfo de Cambiemos a nivel país debería ser suficiente aliciente para que los hombres de negocio avancen con sus planes (muchos de ellos paralizados). Desde Cambiemos reconocen que falta mucho por hacer y que si bien hay medidas que ya se deberían haber adoptado, los resultados generales hablan de que la gente quiere seguir por esta senda.

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, pronosticó una "semana tranquila" en los mercados luego de las PASO, y pidió "acostumbrarse" al "tipo de cambio flotante". Y así fue.

"La Argentina tiene tipo de cambio flotante. Es cierto que hubo incertidumbre, pero esta dado el escenario para tener más tranquilidad. Vamos a tener una semana tranquila", dijo Dujovne, al hablar sobre la cotización del dólar esta semana.

Más allá del resultado final en Buenos Aires, todo parece estar dado para que los empresarios vuelvan a apostar, más allá de que la verdad se conocerá en octubre.

Como PASO, fue una muy buena elección del gobierno: los miedos y dudas de los inversores deberían despejarse por este hecho político y porque la actividad económica ya crece en casi todos los sectores.

Lo cierto es que tras los comicios, se avecinan anuncios económicos sobre los haberes previsionales y medidas para disminuir la inflación. Desués de las elecciones PASO, uno de los supermercados lanzó "precios corajudos" con la idea de congelar los precios de 1300 productos para desinflar la inflación. Es la primera prueba de que la elección afecta en la guerra entre el Gobierno, que le echa la culpa a los supermercados, y las cadenas que apuntan a los proveedores como los responsables del aumento de precios".

Una preocupación es cuál es el piso del dólar. La moneda estadounidense bajó en una jornada lo mismo que lo que subió en un mes. Las Lebacs tienen su tasa congelada en 26,5%; es una medida de Federico Sturzenegger para bajar la inflación.

Se vienen medidas económicas como el aumento a los jubilados, que será anunciado en los próximos días, un crecimiento del PBI del 3,5% y un índice Merval que indica más confianza. Se pueden esperar variables financieras con espíritu optimista, visitas como la del presidente del Banco Mundial y la vuelta a la escena del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.

La comunidad de negocios sostiene que la Casa Rosada debe aprovechar y llevar adelante las correcciones económicas que -hasta ahora- no se animó a realizar Cambiemos.

Los empresarios creen que existe otra oportunidad para elaborar, con consenso político, un programa global y consistente que ponga en caja los desequilibrios macroeconómicos.

Lo dicen porque temen que la Casa Rosada insista con errores que profundizaron retrocesos y retrasaron la recuperación.

Macri transmitió que tiene voluntad de encarar 3 reformas: 1) un acuerdo político-fiscal con gobernadores para ajustar el déficit en 80.000 millones de pesos; 2) una reforma laboral orientada a abaratar los costos y aumentar empleo; y 3) una acotada reforma impositiva, para reducir gradualmente impuestos.

Es cierto que los inversores aceptan a regañadientes el "gradualismo" de Cambiemos. Es decir, reducir el déficit de a poco. Pero eso no significa que no estén entusiasmados por las oportunidades que puede ofrecer el país si -como todo indica-, el populismo queda finalmente derrotado en las urnas.

"El temor, para los de afuera, ya desapareció. Creen que la gobernabilidad está asegurada. Y esto abre un abanico de oportunidades que antes del 13 de agosto no estaba", relata un funcionario que tiene por delante una nutrida agenda de reuniones con importantes ejecutivos del exterior.

Quienes arriban al país ya vienen con algunas precisiones acerca de la economía. Como, por ejemplo, que la actividad comenzó a repuntar y que para el último trimestre de este año la tasa de crecimiento anualizada puede ubicarse entre 4% y 5%.

Esto posiciona bien al Gobierno. No sólo para mostrar más "brotes verdes" en los comicios de octubre sino que presagia un buen desempeño de la economía para el año que viene.

"Ya quedó despejado el ruido político. No hay excusas para no avanzar en las reformas. Pedían un plebiscito de gestión y lo tuvieron. Ahora es momento de dar vuelta la página", dicen los grandes inversores a Macri.

Para el clima de negocios, el panorama que se abre desde ahora es inmejorable para trabajar. Manos a la obra.
Fuente:

Más Leídas